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domingo, 13 de noviembre de 2016

TOMAS MORO. UN HUMANISTA FRENTE A LA INTOLERANCIA



En los últimos años, la adopción de planteamientos políticos de tipo moderado ha sido visto con desdén, especialmente como consecuencia del innegable debilitamiento de las democracias occidentales y el auge de nuevos planteamientos políticos, situados en las antípodas de este mismo moderantismo, representados en un populismo creciente, que pretende convertirse en la única opción posible, frente a unas instituciones que no representan la voluntad y los intereses del pueblo.

Esta es la razón por la que muchos pretendemos volver la mirada hacia atrás, para encontrar un nuevo modelo que permita una cierta reconciliación social en un mundo cada vez más fragmentado. Uno de estos paradigmas lo tenemos en Tomás Moro, junto con Erasmo de Rotterdam, una de las figuras más destacadas del humanismo cristiano en la Europa renacentista. 

De él llama la atención, el reconocimiento que recibió de sectores tan enfrentados como el catolicismo, el liberalismo, el socialismo o el comunismo. Para los primeros, Moro destacó por su decidido apoyo y fidelidad a la unidad de la Iglesia Católica, razón por la que sufrió el martirio en 1535, cuando fue ejecutado, por orden de Enrique VIII, por oponerse al Acta de Supremacía y por su negación a aceptar el divorcio del rey inglés con Catalina de Aragón. Su aceptación de las tesis erasmistas también contribuyó a su elevación a los altares de la cristiandad, por hacer suyas las ideas del príncipe del humanismo nortealpino, el cual preconizaba una nueva religión más intimista y cercana a la cristianismo primitivo, basada en la imitación de Jesús para así hacer frente a la profunda crisis que atravesaba la Iglesia Católica a finales del siglo XV.

Moro fue también valorado por los historiadores liberales, por su afirmación de la supremacía del individualismo sobre el poder político, e incluso por los socialistas y comunistas, que vieron con buenos ojos el intento del inglés por establecer una sociedad ideal en su imaginario mundo de Utopía, en el que testimonia la influencia de su filosofía neoplatónica y el interés de los humanistas por mejorar la situación de la comunidad política, mediante los principios de la razón natural, estando en contra de los abusos de las clases privilegiadas y la codicia del nuevo catolicismo, y criticando la falta de visión cristiana en la toma de decisiones importantes.

El moderantismo de Moro fue repetidas veces puesto en entredicho, por su decidida apuesta a favor de la Iglesia durante la Reforma Protestante. Por este motivo fue difamado por autores marcadamente anticatólicos, como John Foxe, quien le acusó, injustamente, de torturar a los herejes durante su etapa como ministro de Justicia en el reino de Inglaterra. En su contra, autores como Peter Ackroyd le atribuyen una posición moderada y tolerante en su lucha contra el protestantismo, aunque el debate no se cerrará hasta que el académico alemán, Peter Berglar, demuestre que durante su etapa de gobierno entre 1509 y 1531 no se produjo ni una sola condena de muerte por herejía en la diócesis de Londres.

Encuentro de Moro con su hija después de ser condenado.

Como hemos visto, Tomás Moro fue acusado de alta traición por el pérfido y sádico rey inglés Enrique VIII. No fueron pocos los que protestaron contra tan injusta decisión, entre ellos el rey Carlos I de España, quién lo consideró el mejor pensador del momento. Su intento de parar la ejecución no tuvo ningún éxito, y finalmente fue decapitado un día de triste recuerdo: el 6 de julio de 1535. Poco segundos antes de ser decapitado, se dirigió a los presentes que esperaban en el Tower Hill y pronunció sus últimas palabras: I die being the King's good servant, but God's first (muero siendo el buen siervo del rey, pero primero de Dios). 



por Javier Martínez-Pinna




LA LEGIÓN DEL ÁGUILA, de Kevin Mcdonald.


 Texto de mi intervención en el II Cine fórum de la Fundación La Alcudia, el  25 de marzo de 2014.

Hoy veremos la película "La legión del águila", dirigida por Kevin Macdonald, protagonizada por Channing Tatum y por Jamie Bell entre otros, es una coproducción USA-Reino Unido y el guión de Jeremy Brock es una adaptación de la novela juvenil titulada "El águila de la novena" escrita por la británica Rosemary Sutcliff en 1954.

Su director, Kevin Macdonald, escocés y nieto del director de cine Emeric Pressburger, es más conocido por su faceta de documentalista donde destaca con títulos como "Makin of an Englishman" o el documental corto y ganador de un óscar "One day in Setember", de 1999, acerca del asesinato de atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich. Su largometraje más reconocido ha sido "El último rey de Escocia" galardonado en los Premios BAFTA (guión adaptado y actor principal) y en los Óscar (mejor actor, Forrest Whitaker).

La historia, como sabréis, narra la inverosímil aventura del joven centurión Marcus Aquila, y su esclavo Esca, adentrándose en territorio Picto, más allá de la frontera física del muro de Adriano, en búsqueda del águila de la novena legión, emblema de oro, perdida por el padre de Marcus que comandaba la legión que fue sorprendida y aniquilada en dicho territorio. La inverosimilitud a la que me refiero es el valor, rayando la locura, no sólo de adentrarte en territorio tan hostil o territorio comanche (casi literalmente hablando desde que aparecen los pictos) sino de hacerlo además con un esclavo autóctono de acompañante... a eso se le llama tentar la suerte, si quieres probar a tu esclavo mejor hazlo en un grupo de terapia con el típico "me dejo caer y me recoges", que, seguramente, es menos arriesgado para tu vida.

No obstante la película, que me ha gustado, es dinámica, entretenida y hasta la primera mitad es incluso perfecta en el detalle histórico (con el permiso de las puntualizaciones que luego nos haga Pedro Peña al respecto), que sólo un documentalista como kevin Macdonald podría darle.

Las críticas que sobre el film he leído estos días son variables, aunque todas coinciden en que la película cumple con su objetivo de enmarcar históricamente la epopeya, y cumple con el objetivo de entretener y tenernos en tensión, ya que la misma no creo que pretenda nada más, ni nada menos. Muchos son los críticos que ven en la cinta reminiscencias de películas como "Dos hombres y un destino", "Bailando con lobos", incluso de la cinta de John Ford "Centauros del desierto", y algo en lo que muchos de estos críticos coinciden es en que el director no ha sido más introspectivo con la relación de los dos personajes principales, quizás porque de hacerlo, la película en vez de titularse "La legión del águila" podría haberse llamado "Brokeback Roman".
         
Contextualización histórica a cargo de Pedro Peña Domínguez: La didáctica del péplum: la legión romana en el cine


Diego Peña. 

sábado, 12 de noviembre de 2016

EL REY ARTURO, de Antoine Fuqa


Texto de mi intervención en el II Cine fórum de la Fundación La Alcudia, el  8 de abril de 2014.



Hoy veremos la película "El Rey Arturo", dirigida por Antoine Fuqa, protagonizada por Clive Owen, Keira Knightley e Ioan Gruffud entre otros, es una producción del genio del cine comercial usano, Jerry Bruckheimer (Piratas del Caribe), y el guión es de David Franzoni.

Al contrario de lo que pudiéramos creer, este producto de Jerry Bruckheimer no es otra hamburguesa cinematográfica más. De hecho, creo sinceramente que se trata de un experimento del mismo productor, el intento sincero de con la popularidad de un productor más que comercial y de éxito sacar adelante un proyecto que podríamos clasificar, más o menos, de autor.

La idea no es mala, la teoría de que el mito del Rey Arturo no es más que la deformación de la verdadera historia del legionario Lucius Artorius Castus, es atractiva y pone el enfoque lejos de la última película que trató el tema plenamente, la infame "El primer caballero".

No dudo de que Jerry Bruckheimer quisiera hacer algo más serio que Piratas del Caribe y probar si con su firma, con su capacidad de convocatoria en la producción bastaba para convertirla en un éxito, supongo que se dio cuenta enseguida de que no es así. Aunque la película costase 120 millones de dólares y recaudase 203 millones, no son estas las cifras a las que está acostumbrado Jerry, que en el caso de Piratas del Caribe recaudó más de 650 millones de dólares con una inversión de 140 millones.

¿Qué ha pasado entonces con el Rey Arturo? ¿Por qué no enganchó al público como sí lo hizo Rob Roy, Braveheart o Gladiator, que son los espejos en los que se mira El Rey Arturo? Creo sinceramente que la elección del director, Antoine Fuqa, cuya tarjeta de presentación más aceptable es Trainning Day, no fue una gran elección, así como la actriz Keira Knightley que brillaba en Piratas del Caribe por la luz que recibía de su director, Gore Verbinsky, y de Johnny Depp y Orlando Bloom, como la luna brilla con la luz prestada por el astro rey, pero que queda oculta o esbozada cuando no es así. Y por un Clive Owen, no diré que inexpresivo, pero sí con una mueca de "qué coño está pasando aquí" durante prácticamente toda la película.

La incapacidad de emocionar de El Rey Arturo es el resultado, precisamente, de esa intención del director por conseguir la lágrima fácil de un sensiblero espectador, pero que, a la vez, los actores son incapaces de transmitir plenamente, cayendo a veces en un ridículo que a algunos espectadores nos produce vergüenza ajena, como el subtítulo de la película "la verdadera historia detrás de la leyenda", pienso que hay que huir de cualquier título que empiece con "la verdadera" historia. Desde mi punto de vista el título podría haber quedado perfecto con "Artorius", simple, pero potente como  declaración de intenciones, y el espectador es suficientemente inteligente para saber lo que está viendo y cuál es la teoría defendida en el film.

Bueno, no todo va a ser negativo, la película tiene destellos, incluso momentos de gran calidad cinematográfica que la salvan. Como ya he dicho anteriormente no era difícil mejorar la última película sobre el mítico personaje, El Primer Caballero, el film de Jerry Zucker, Medievo de tarjeta postal y disfraces brillantes, oda al empalago y no recomendada a gente con diabetes. Podríamos decir que las escenas de acción salvan a El Rey Arturo de caer en el bochorno, por encima de todas, la escena de la batalla del hielo, lástima que no sea una genialidad de su director sino que la haya tomado de la película de Einsenstein "Alexandre Nevski", y que si queréis podemos ver después para comparar ambas escenas.

Como reflexión final me gustaría señalar la capacidad de deformación que tiene la historia, la creación del mito, el viaje del personaje histórico al personaje literario, pero esa es una historia que nos contará nuestra arqueóloga Mercedes Tendero.

Diego Peña.

ÁGORA, de Alejandro Amenábar





Texto de mi intervención en el II Cine fórum de la Fundación La Alcudia, el  4 de marzo de 2014.

 
Alejandro Amenábar se dio a conocer al gran público en España con su ópera prima Tesis (1996), habiendo hecho antes los cortos de Himenóptero (1992) y Luna (1995), su carrera siempre ha sido una apuesta para ir a más, una apuesta de carácter ecléctico, donde no gusta de repetir recetas, aunque éstas sean exitosas, así nos sorprende con Abre los ojos (1997), de factura aceptable, comercial y que tuvo su versión en USA con la criticada Vanilla Sky (2001), dirigida por Cameron Crow. Con su película Los otros (2001) siguiendo la estela del Sexto Sentido (1999), de M. Night Shyamalan, dio una vuelta de tuerca más al sorprendente final de la misma, dando el salto a trabajar con actores de talla internacional como Nicole Kidman. Sin embargo el abrazo de la crítica lo obtuvo con Mar adentro (2004), que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa y donde empezamos a ver unas pinceladas de esta crítica a la religión que explota con Ágora.

Ágora es una apuesta más de Alejandro Amenábar, la más ambiciosa, en su día la película más cara del cine español con 50 millones de euros, (de los que se recuperaron 40 millones) y que se mantuvo en taquilla durante 4 semanas en España.


No voy a entrar en el argumento de la película, que luego nos contextualizará el profesor Jaime Molina, pero sí en el fondo, ya que el film nos adentra en la eterna lucha entre ciencia y religión, dándole la vuelta a la tortilla a las tradicionales superproducciones hollywoodienses de propaganda judeo-cristiana, y mostrándonos la cara oculta de la imposición cristiana como religión universal, y que nos avanza la inmersión del orbe Mediterráneo en la Edad Media. Esta profundización contrasta con la poca introspección de los personajes, dejándonos una Hypatia aséptica, incapaz de conmover al espectador profano. No deja frío, sin embargo, al espectador más avezado en estos temas, al espectador que conoce en profundidad la historia de la ciencia, de las religiones, o en general, al espectador más culto y que sigue la estela de la eterna lucha ciencia-religión en autores contemporáneos como Richard Dawkins (El espejismo de Dios), Carl Sagan (La ciencia y sus demonios) e incluso el filósofo Bertrand Russell (¿Por qué no soy cristiano?)

Al mundo religioso no se le escapó esta crítica a sus orígenes y la película tuvo sus problemas, por ejemplo, el Observatorio Antidifamación Religiosa protestó contra la película por "promover el odio a los cristianos y el refuerzo de falsos tópicos sobre la Iglesia Católica". La película en un principio tuvo problemas para encontrar distribuidores en Estados Unidos y en Italia, posiblemente por la crítica que señala en relación a la Iglesia Católica, aunque finalmente encontró distribuidores en ambos países. Fue censurada en Egipto por "insultar a la religión".

El estreno de la película se extiende durante los años 2009 y 2010 por distintos países del mundo. En julio de 2010 había recaudado en el ámbito internacional 39 millones de dólares, algo más de la mitad del presupuesto invertido, aunque la recaudación en Estados Unidos, donde se estrenó sólo en dos salas, fue escasa al no llegar a medio millón de dólares. En definitiva, de los aproximadamente 70 millones de dólares presupuestados (50 millones de euros), se recuperaron casi 40 por la vía de la taquilla directa en salas cinematográficas.

En España, donde la cinta no fue censurada, cosechó un gran éxito de taquilla y una muy buena recaudación, colocándose entre las primeras del año 2009 y liderando la taquilla cuatro semanas consecutivas (lo cual no ocurría desde El Orfanato). Salió en DVD el 3 de Marzo de 2010 a un PVP recomendado de 21,95 , consiguiendo vender en tan sólo una semana más de 10.000 unidades.

Y, después de estas cifras, datos y censuras, les dejo con una frase de InfoCatólica: "Se estrena este fin de semana esta mamarrachada subvencionada y su director ya la está enterrando. ¡¡Qué gin-tonic me voy a tomar!! (...) No han empezado a contabilizarse los primeros euros de la taquilla de Ágora y Alejandro Amenábar (¡a ver si te afeitas y peinas, majete!) ya está ocultando su obra."

Diego Peña.